Mi experiencia con la Inspección de Trabajo y Seguridad Social


En esta entrada cuento mi experiencia con la Inspección de Trabajo y Seguridad Social, organismo ante el que he interpuesto algunas denuncias en los últimos años.

La Inspección de Trabajo y Seguridad Social (ITSS) es el organismo que debe velar por el cumplimiento de los derechos de los trabajadores (y de los empresarios).

En sus palabras:

“Es responsable del servicio público de control y vigilancia del cumplimiento de las normas de orden social que incluye los servicios de exigencia de las responsabilidades administrativas pertinentes en que puedan incurrir empresas y trabajadores así como el asesoramiento e información a los mismos en materia laboral y de seguridad social (que pueda suscitarse con ocasión del ejercicio de la acción inspectora).”

La Inspección de Trabajo puede recibir denuncias de cualquier persona (no tiene que ser una persona afectada directamente por el objeto de la denuncia) y es un organismo de cierta forma incómodo para los poderes políticos y económicos. De hecho, en los últimos años se han ido reduciendo sus capacidades. Los inspectores de trabajo tienen cierta autonomía (similar a la de los inspectores de Hacienda) y muchos de ellos hacen su trabajo concienzudamente, con las limitaciones que les imponen los medios que tienen a su disposición o la carga de trabajo. Como he dicho, cualquier persona puede denunciar y si el expediente se admite a trámite, se asigna a un inspector concreto de la provincia en la que está situada la empresa denunciada. Tienes derecho a saber quién es el inspector que la lleva y a estar al tanto del estado de la denuncia.   

El proceso de denuncia es muy sencillo. Hay que aportar unos datos identificadores del denunciante, del denunciado, fecha y lugar de los hechos y un relato de los hechos. Se puede hacer de forma telemática o presencialmente en la Inspección de Trabajo de cualquier provincia (Cataluña y el País Vasco tienen estas competencias transferidas). También se puede enviar por correo. Es importante recalcar que esta denuncia no es lo mismo que el ‘Buzón de lucha contra el fraude laboral’ de la ITSS. en este caso no se trata de una mera comunicación sino de una denuncia.

Aquí os dejo alguna experiencia que he tenido en la Inspección de Trabajo con:

  • El despido de Luis Bárcenas
  • Los chalecos antibalas de la Guardia Civil
  • Los ‘stagiers’ de los restaurantes de lujo

LA INDEMNIZACIÓN EN DIFERIDO EN FORMA DE SIMULACIÓN DE LUIS BÁRCENAS

En los últimos años he denunciado tres o cuatro cuestiones a la inspección de trabajo, por ejemplo el caso del despido de Luis Bárcenas del Partido Popular, ya sabéis, la famosa  “…indemnización en diferido, en forma, efectivamente, de simulación…”. Denuncié una posible irregularidad en la contratación y/o despido del Sr Bárcenas por parte del Partido Popular. Esta denuncia se paralizó al estar judicializado el caso. La volví a presentar un par de años después cuando se archivaron unas causas que afectaban al objeto de la denuncia y recibí la misma contestación. Tengo que volver a hacerlo en algún momento. Aquí podéis ver la denuncia que presenté y el archivo de la misma.

 


LOS CHALECOS ANTIBALAS DE LA GUARDIA CIVIL

Otro intento que hice fue uno a raíz de la noticia de que una agente de la Guardia Civil iba a ser sancionada (con posible pena de cárcel) por comprarse y usar un chaleco antibalas adecuado a su cuerpo (tras múltiples peticiones, la Guardia Civil le proporcionaba uno adecuado). Esto, a mi entender, constituía una infracción en el uso de EPI (equipos de protección individual) adecuados en el desarrollo de su trabajo, algo a lo que la ley obliga.

Los EPI están sometidos a un «doble marco normativo»: desde la óptica de la seguridad y salud en el trabajo, el Real Decreto 773/1997, de 30 de mayo, establece las disposiciones mínimas para garantizar una protección adecuada del trabajador/a durante la utilización y desde el punto de vista de la seguridad del producto, el Real Decreto 1407/1992, de 20 de noviembre, establece los requisitos que deben cumplir los EPI, desde su diseño y fabricación hasta su comercialización, con el fin de garantizar la salud y seguridad de los usuarios. Básicamente la Ley dice que el empleador tiene que facilitar al trabajador los EPI adecuados para el desarrollo de la tarea que tiene encomendada.

En este caso argumenté ante la Inspección de Trabajo que la agente no tenía acceso a un EPI adecuado para el poder desarrollar su trabajo con seguridad. El uso de un chaleco antibalas masculino le dificultaba, por ejemplo, el acceso a su arma reglamentaria. Aquí tenéis la denuncia presentada.

La inspección me contestó exponiendo que la Guardia Civil no caía bajo sus atribuciones y que tenían un sistema propio de inspección laboral, así que ellos no podían hacer nada. Me consta que asociaciones de la Guardia Civil como la AUGC están siguiendo esta vía para sus reivindicaciones laborales, falta de EPI adecuados en este caso. Al final el caso se archivó en el juzgado militar y la Dirección General de la Guardia Civil se comprometió a equipar a sus agentes con chalecos adecuados  la forma de su cuerpo. 


‘STAGIERS’ DE LUJO

Para el proyecto ‘Ciudadano Político’ voy a realizar en 2017 una serie de denuncias a la Inspección de Trabajo y Seguridad Social  basadas en la situación laboral de los denominados stagiers. Los stagiers son unos aprendices de cocina que hacen “prácticas” en restaurantes de lujo y tienen la posibilidad de aprender de grandes profesionales a cambio de su trabajo.

Según preguntes a unos u otros, un stagier es un privilegiado que tiene acceso a la mejor formación en su campo de una forma gratuita en vez de tener que pagar miles de euros por ello o por el contrario son unos trabajadores explotados que deberían estar contratados y cotizar. El tipo de empresas que utilizan a estos stagiers son restaurantes de lujo con estrellas Michelín y menús de varios cientos de euros lo que levanta más preguntas sobre la no remuneración de estas personas que hacen unas jornadas interminables y en ocasiones viven en condiciones insalubres.

En las últimas semanas se han publicado una serie de noticias donde grandes chefs (que son también empresarios) reconocían la existencia de estos stagiers y hemos conocido las condiciones de trabajo (y aprendizaje) de los stagiers en algunos de estos restaurantes.

Es por lo que me ha parecido pertinente que la Inspección de Trabajo determine si este régimen de prácticas o formación o trabajo o lo que sea es legal y no vulnera derechos de los trabajadores o estudiantes o por el contrario constituye una práctica que vulnera el derecho de los trabajadores, tan maltratado ya por las dos reformas laborales de los últimos años. Después de preguntar por redes a los grandes sindicatos si iban a emprender algún tipo de acción y no recibir contestación, me dispongo a hacerlo yo.  

En este otro post podréis seguir el recorrido de estas denuncias.

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