MIS EXPERIENCIAS: De como acabé con la cara de Cristo

La primera vez que oímos hablar de esta historia fue, creo, sobre abril de 2017 cuando una Cofradía jiennense denuncia a un joven por publicar la siguiente foto en su instagram:

Se trata de un meme en el que el rostro original de la estatua de de Jesús Despojado había sido sustituido por el suyo, incluido el piercing de la nariz. Por lo visto la cofradía pidió en varias ocasiones al joven que retirara la imagen y al no obtener resultado acabaron por llevar el caso a los tribunales.

Según recogió la Fiscalía en su escrito de calificación provisional el fotomontaje resultó ser una “vergonzosa manipulación del rostro de la imagen“, lo que que evidenciaba un “manifiesto desprecio y mofa hacia la cofradía con propósito de ofender“.

El artículo 525.1 del Código Penal dice:

Incurrirán en la pena de multa de ocho a doce meses los que, para ofender los sentimientos de los miembros de una confesión religiosa, hagan públicamente, de palabra, por escrito o mediante cualquier tipo de documento, escarnio de sus dogmas, creencias, ritos o ceremonias, o vejen, también públicamente, a quienes los profesan o practican.

Personalmente entiendo que este artículo no debería sencillamente existir. Y en España se persiguen penalmente presuntos comportamientos descritos en el artículo con cierta frecuencia. El código penal ya ofrece protección suficiente contra injurias y calumnias y el ejercicio de las religiones ya está protegido en otros artículos. Pero lo que me enfadó bastante fue ver como este chaval había sido condenado en conformidad a una sentencia de 480 euros de multa cuando no ha hecho nada ilegal y según declaró, siguió el consejo de su letrada de declararse culpable y así minorar la multa.

Hay jurisprudencia bastante sobre este conflicto entre la liberad de expresión y el sentimiento de ofensa de un colectivo que siempre reconoce el superior derecho a poder expresarse libremente. Según el propio Tribunal Europeo de Derechos Humanos una sociedad democrática:“debe tolerar y aceptar la negación por otros de sus creencias e incluso la propagación ajena de doctrinas hostiles a su fe”. Aquí tenéis la sentencia completa en inglés

Entiendo que el chaval no quisiera meterse en lío y lo resolvió de la forma más rápida y fácil. Pero estuvo mal asesorado y además, ahora es un delincuente condenado y tiene antecedentes penales. No comprendo tanto las acciones de la Fiscalía.

Pues con el cabreo, y pareciéndome muy importante llegar a discutir en tribunales las posibles responsabilidades penales de un acto así copié el meme y lo subí a las redes, avisando a los anteriormente ofendidos (La Hermandad) así como a la Fiscalía y a la policía.

 

Para repetir el presunto delito del chaval, lo publiqué igualmente en facebook y en instagram.

Por cierto, que ni de lejos fui el único en hacerlo:

Siguiendo el conocido por Efecto Streisand, decenas de personas mostraron su solidaridad con el ya delincuente condenado repitiendo el acto y colgando su propia foto en las redes sociales.

En mi caso, para facilitar a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y a la Fiscalía la investigación de este presunto delito, envié por correo certificado (con acuse de recibo) una copias de las fotos de mi meme, así como mi nombre y datos de contacto para una rápida identificación del autor. Mandé tres copias de todo: a la Hermandad de la Amargura como afectados y ofendidos, al Jefe de la policía de Jaén y al Fiscal Jefe de Jaén.

Aquí los escritos enviados:

Entiendo que la Hermandad se sentirá ofendida por este acto (que por cierto, es algo que no discuto, solo considero que no es delito en ningún caso y me fastidia que se persiga penalmente por ello a mis conciudadanos. Y de eso va todo esto: de libertad de expresión).

También entiendo que tanto la policía como la Fiscalía actuarán con presteza al conocer la comisión de este nuevo presunto delito. No me puedo imaginar que estos organismo persigan o no el mismo presunto delito dependiendo de la persona que lo cometa. Eso no sería lo suyo en un Estado de Derecho.

 

 

ACTUALIZACIONES:

He recibido el comprobante de que el Jefe de Policía ha recibido la carta (2018_02_12)

He recibido el comprobante de que el Fiscal Jefe y la Hermandad han recibido la carta (2018_03_01)

 

NOTAS:

Esta es una acción puramente personal y no representa en ningún caso a alguno de los espacios o colectivos en los que desarrollo mi activismo.

Creo que es evidente pero lo voy a repetir: con este acto no se trata de ofender a nadie, por lo menos no hacerlo en mayor grado que la persona condenada por colgar la foto en su Instagram. Se trata de defender derechos fundamentales. De proteger la libertad de expresión.

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